LA EDUCACION Y LOS VALORES SOCIALES
EL DESARROLLO DE LAS SOCIEDADES DESCANSA EN LA EDUCACION. UN PAIS QUE TENGA BIEN SUSTENTADO SU SISTEMA EDUCATIVO, TIENE LA PARTICULARISDAD DE ENCAMINARSE POR LOS PRINCIPIOS VALORES SANOS DE SUS HABITANTES.
HAY QUE DESTACAR QUE LOS PAISES QUE TIENEN SUS SISTEMAS EDUCATIVOS SUSTENTABLES, SON AQUELLOS QUE EN LA ACTUALIDAD SE ENCAMINAN POR LOS BUENOS SENDEROS DE PROGRESO Y DESARROLLO SOCIAL.
EN AMERICA LATINA, MUCHOS GOBIERNOS DESCUIDAN SUS SISTEMAS EDUCATIVOS, TRAYENDO COMO CONSECUENCIA GRANDES PROBLEMAS TANTO EN LA VIDA PEDAGOGICA Y CURRICULAR, COMO EN LOS CENTROS EDUCATIVOS Y LAS RESPECTIVAS COMUNIDADES, PUESTO QUE LA EFICIENCIA Y LA EFICACIA SE DETERIORAN Y AL MISMO TIEMPO EL ESTUDIANTADO PAGA LOS RESULTADOS DE LAS POBREZAS EN LAS ENSEÑANZAS, PUES SUS NIVELES DE COMPETENCIAS ENTRAN EN DECLIVE.
PARA QUE LAS PERSONAS PARTICIPEN DE MANERA ACTIVA EN UN MUNDO COMPETITIVO Y EN CONSTANTE CAMBIO, EL PAIS TIENE QUE TENER UNA EDUCACION BASADA EN COMPETENCIAS Y EN VALORES, PUESTO QUE LAS COMPETENCIAS ENCAMINAN AL PAIS POR EL PROGRESO Y EL BIENESTAR SOCIAL Y LAS COMPETENCIAS, LO ENCAMINAN POR EL DESARROLLO ACORDE CON LAS DEMANDAS DE LOS TIEMPOS EN ENA SOCIEDAD CADA VEZ MUCHO MAS EXIGENTE.
HAY QUE DESTACAR QUE, EL DESARROLLO BASADO EN LA CALIDAD DE LA EDUCACION, SE FUNDAMENTA EN VARIOS EJES, TALES COMO:ACTUALIZACION Y BUENOS SERVICIOS.,COMPETENCIAS PARA EL DESEMPEÑO, EFICIENCIA EN LAS LABORES, BUENAS RELACIONES INTERPERSONALES Y ACTITUDES DE SERVICIO EN CONSONANCIA CON EL PERFIL QUE SE EXIGE.
domingo, 30 de abril de 2017
lunes, 24 de abril de 2017
Historia de la geometría
La geometría es una de las ciencias
más antiguas. Inicialmente, constituía un cuerpo de conocimientos prácticos en
relación con las longitudes, áreas
y volúmenes.
En el antiguo Egipto estaba muy desarrollada, según los textos de Herodoto,
Estrabón
y Diodoro Sículo. Euclides,
en el siglo III a. C. configuró la geometría en forma axiomática,
tratamiento que estableció una norma a seguir durante muchos siglos: la geometría euclidiana descrita en «Los Elementos».
El estudio de la astronomía
y la cartografía, tratando de determinar las posiciones de estrellas
y planetas
en la esfera celeste, sirvió como importante fuente de resolución de problemas
geométricos durante más de un milenio. René Descartes
desarrolló simultáneamente el álgebra
y la geometría analítica, marcando una nueva etapa, donde las figuras
geométricas, tales como las curvas planas, podrían ser representadas analíticamente,
es decir, con funciones y ecuaciones. La geometría se enriquece con el estudio
de la estructura intrínseca de los entes geométricos que analizan Euler y Gauss, que condujo a la creación de la topología
y la geometría diferencial.
La geometría en el Antiguo Egipto
Las primeras civilizaciones mediterráneas adquieren
poco a poco ciertos conocimientos geométricos de carácter eminentemente
práctico. La geometría en el antiguo Egipto
estaba muy desarrollada, como admitieron Heródoto,
Estrabón
y Diodoro,
que aceptaban que los egipcios habían "inventado" la geometría y la
habían enseñado a los griegos; aunque lo único que ha perdurado son algunas
fórmulas –o, mejor dicho, algoritmos expresados en forma de "receta"–
para calcular volúmenes, áreas y longitudes, cuya finalidad era práctica. Con
ellas se pretendía, por ejemplo, calcular la dimensión de las parcelas de
tierra, para reconstruirlas después de las inundaciones anuales. De allí el
nombre γεωμετρία, geometría: "medición de la tierra"
(de γῆ (gê) 'tierra' más μετρία (metría),
'medición').
Los denominados Papiro de Ahmes
y Papiro de Moscú muestran conjuntos de métodos prácticos para
obtener diversas áreas y volúmenes, destinados al aprendizaje de escribas. Es
discutible si estos documentos implican profundos conocimientos o representan
en cambio todo el conocimiento que los antiguos egipcios tenían sobre la
geometría.
Los historiadores antiguos nos relataron que el
conocimiento de esta civilización sobre geometría –así como los de las culturas
mesopotámicas– pasó íntegramente a la cultura griega a través de Tales de Mileto,
los pitagóricos y, esencialmente, de Euclides.
La Geometría griega
La Geometría griega antes de Euclides
La primera demostración del teorema
de Pitágoras Probablemente usó un diagrama como el que se muestra.
La Geometría Griega fue la primera en ser formal.
Parte de los conocimientos concretos y prácticos de tesis. La veracidad de la tesis dependerá de la validez
del razonamiento con el que se ha extraído (esto será estudiado por Aristóteles
al crear la Lógica) y de la veracidad de las hipótesis. Pero entonces
debemos partir de hipótesis ciertas para poder afirmar con rotundidad la tesis.
Para poder determinar la veracidad de las hipótesis, habrá que considerar cada
una como tesis de otro razonamiento, cuyas hipótesis deberemos también
comprobar. Se entra aparentemente en un proceso sin fin en el que,
indefinidamente, las hipótesis se convierten en tesis a probar.
Euclides y Los elementos
Euclides,
vinculado al Museo de Alejandría y a su Biblioteca, zanja la cuestión al proponer un sistema de
estudio en el que se da por sentado la veracidad de ciertas proposiciones por
ser intuitivamente claras, y deducir de ellas todos los demás resultados. Su
sistema se sintetiza en su obra cumbre, Los elementos,
modelo de sistema axiomático-deductivo. Sobre tan sólo cinco postulados y las definiciones
que precisa construye toda la Geometría y la Aritmética conocidas hasta el
momento. Su obra, en trece volúmenes, perdurará como única verdad geométrica
hasta entrado el siglo XIX.
Entre los postulados en los que Euclides
se apoya hay uno (el quinto
postulado) que trae problemas desde el
principio. No se ponía en duda su veracidad, pero tal y como aparece expresado
en la obra, muchos consideran que seguramente podía deducirse del resto de
postulados. Durante los siguientes siglos, uno de los principales problemas de
la Geometría será determinar si el V postulado es o no independiente de los
otros cuatro, es decir, si es necesario considerarlo como un postulado o es un teorema,
es decir, puede deducirse de los otros, y por lo tanto colocarse entre el resto
de resultados de la obra.
Después de Euclides
Euclides casi cierra definitivamente la geometría
griega –y por extensión la del mundo antiguo–, a excepción de las figuras de Arquímedes
y Apolonio de Perge.
Arquímedes analizó exhaustivamente las secciones cónicas, e introdujo en geometría otras curvas como la espiral que lleva su nombre, aparte de su famoso cálculo del volumen de la
esfera, basado en los del cilindro
y el cono.
Apolonio trabajó en varias construcciones de tangencias
entre círculos, así como en secciones cónicas y otras curvas.
Los tres problemas geométricos de la
Antigüedad
La geometría griega era incapaz de resolver tres
famosos problemas geométricos (que heredarán los matemáticos posteriores),
puesto que debían ser resueltos utilizando únicamente la regla y compás
«ideales», únicos instrumentos válidos en la geometría griega. Estos tres
problemas son los siguientes:
La duplicación del cubo
Cuenta la leyenda que una terrible peste asolaba la ciudad de Atenas,
hasta el punto de llevar a la muerte a Pericles.
Una embajada de la ciudad fue al oráculo de Delfos, consagrado a Apolo, para consultar qué se debía hacer para erradicar
la mortal enfermedad. Tras consultar al Oráculo, la respuesta fue que se debía
duplicar el altar consagrado a Apolo en la isla de Delos. El altar tenía una
peculiaridad: su forma cúbica. Prontamente, los atenienses construyeron un
altar cúbico cuyos lados eran el doble de las del altar de Delos, pero la peste no cesó, se volvió más mortífera.
Consultado de nuevo, el oráculo advirtió a los atenienses que el altar no era
el doble de grande, sino ocho veces mayor, puesto que el volumen del cubo es el
cubo de su lado ( ( 2 l ) 3 = 2 3 l 3 =
8 l 3 {\displaystyle (2l)^{3}=2^{3}l^{3}=8l^{3}} ).
Nadie supo cómo construir un cubo cuyo volumen fuese exactamente el doble del
volumen de otro cubo dado, y el problema matemático persistió durante siglos
(no así la enfermedad).
La trisección del ángulo
Este problema consiste en dividir un ángulo
cualquiera en tres ángulos iguales, empleando únicamente la regla y el compás,
de manera que la suma de las medidas de los nuevos tres ángulos sea exactamente
la medida del primero.
La cuadratura del círculo
La cuadratura del círculo consiste en tratar de obtener un cuadrado cuya
área mida exactamente lo mismo que el área de un círculo dado. Anaxágoras
fue el primero en intentar resolverlo, dibujando en las paredes de su celda.
Fue apresado por explicar diversos fenómenos que los griegos atribuían a los
dioses. Tampoco pudo ser resuelto por los geómetras de la antigüedad, y llegó a
ser el paradigma de lo imposible. Como curiosidad, el filósofo inglés David Hume
llegó a escribir un libro con supuestos métodos para resolver el problema. Hume
no tenía suficientes conocimientos matemáticos, y nunca aceptó que sus métodos
eran fallidos.
La Geometría en la Edad Media
Durante los siguientes siglos la Matemática
comienza nuevos caminos de la mano de hindúes y árabes en Trigonometría
y Álgebra
(el uso de la notación posicional y del cero), aunque relacionadas con la Astronomía
y la Astrología; pero en geometría apenas hay nuevas aportaciones.
En Occidente, a pesar de que la Geometría es una de las siete Artes liberales
(encuadrada en el Quadrivium), las escuelas y universidades se limitan a
enseñar los "Elementos", y no hay aportaciones.
La Geometría Proyectiva
Es en el Renacimiento
cuando las nuevas necesidades de representación del arte y de la técnica
empujan a ciertos humanistas a estudiar propiedades geométricas para obtener
nuevos instrumentos que les permitan representar la realidad. Aquí se enmarca
la figura del matemático y arquitecto Luca Pacioli,
de Leonardo da Vinci, de Alberto Durero,
de Leone Battista Alberti, de Piero della Francesca, por citar sólo algunos. Todos ellos, al descubrir
la perspectiva y la sección, crean la necesidad de sentar las bases formales en
la que cimentar las nuevas formas de Geometría que ésta implica: la Geometría proyectiva, cuyos principios fundamentales aparecen de la
mano de Desargues en el siglo XVII. Esta nueva geometría de
Desargues fue estudiada ampliamante ya por Pascal
o por de la Hire, pero debido al interés suscitado por la Geometría
Cartesiana y sus métodos, no alcanzó tanta difusión como merecía hasta la
llegada a principios del siglo XIX de Gaspard Monge
en primer lugar y sobre todo de Poncelet.
La Geometría Cartesiana
Pero es sin duda la aparición de la geometría analítica lo que marca la Geometría en la Edad Moderna.
Descartes
propone un nuevo método de resolver problemas geométricos, y por extensión, de
investigar en geometría.
El nuevo método analiza la geometría utilizando
ecuaciones algebraicas. Se cambia la regla y compás
clásicos por expresiones numéricas que se pueden representar mediante coordenadas cartesianas. Utilizando notación actual, dicho método se
expresa así:
En un plano se trazan dos rectas perpendiculares
(ejes) –que por convenio se trazan de manera que una de ellas sea horizontal y
la otra vertical–, y cada punto del plano queda unívocamente determinado por
las distancias de dicho punto a cada uno de los ejes, siempre y cuando se dé
también un criterio para determinar sobre qué semiplano
determinado por cada una de las rectas hay que tomar esa distancia, criterio
que viene dado por un signo. Ese par de números, las coordenadas,
quedará representado por un par ordenado ( x , y ) {\displaystyle (x,y)} , siendo x {\displaystyle x} la distancia a uno
de los ejes (por convenio será la distancia al eje vertical) e y {\displaystyle y} la distancia al otro
eje (al horizontal).
En la coordenada x {\displaystyle x} , el signo positivo (que suele
omitirse) significa que la distancia se toma hacia la derecha del eje vertical
(eje de ordenadas), y el signo negativo (nunca se omite) indica que la
distancia se toma hacia la izquierda. Para la coordenada y {\displaystyle y} , el signo positivo
(también se suele omitir) indica que la distancia se toma hacia arriba del eje
horizontal (eje de abscisas), tomándose hacia abajo si el signo es
negativo (tampoco se omite nunca en este caso). A la coordenada x {\displaystyle x} se la suele
denominar abscisa del punto, mientras que a la y {\displaystyle y} se la denomina ordenada
del punto.
Ejes coordenados.
Existe una cierta controversia (aun hoy) sobre la
verdadera paternidad de este método. Lo único cierto es que se publica por
primera vez como "Geometría Analítica", apéndice al "Discurso del Método", de Descartes, si bien se sabe que Pierre de Fermat
conocía y utilizaba el método antes de su publicación por Descartes. Aunque Omar Khayyam
ya en el siglo XI utilizara un método muy parecido para determinar ciertas
intersecciones entre curvas, es imposible que alguno de los citados matemáticos
franceses tuviera acceso a su obra.
Lo novedoso de la Geometría Analítica (como también se conoce a este método) es que
permite representar figuras geométricas mediante fórmulas del tipo f ( x , y ) = 0 {\displaystyle f(x,y)=0} , donde f {\displaystyle
f} representa una función. En particular, las rectas pueden expresarse como ecuaciones polinómicas de grado 1 (v.g.: 2 x + 6 y = 0 {\displaystyle 2x+6y=0} ) y las
circunferencias y el resto de cónicas como ecuaciones polinómicas de grado 2
(v.g.: la circunferencia x 2 + y 2 = 4
{\displaystyle x^{2}+y^{2}=4} , la hipérbola x y = 1 {\displaystyle xy=1} ).
Esto convertía toda la Geometría griega en el estudio de las relaciones que
existen entre polinomios de grados 1 y 2. Desde un punto de vista formal
(aunque ellos aun lo sabían), los geómetras de esta época han encontrado una
relación fundamental entre la estructura lógica que usaban los geómetras
griegos (el plano, la regla, el compás...) y la estructura
algebraica del ideal formado por los polinomios
de grados 0, 1 y 2 del Anillo de polinomios R [ x , y
] {\displaystyle \mathbb {R} [x,y]} , resultando que ambas
estructuras son equivalentes. Este hecho fundamental (no visto con nitidez
hasta el desarrollo del Álgebra Moderna y de la Lógica Matemática entre finales del siglo XIX y principios del siglo
XX) resulta fundamental para entender por qué la Geometría de los griegos puede
desprenderse de sus axiomas
y estudiarse directamente usando la axiomática
de Zermelo-Fraenkel, como el resto de la Matemática.
El método original de Descartes no es exactamente
el que se acaba de explicar. Descartes utiliza solamente el eje de abscisas,
calculando el valor de la segunda componente del punto ( x , y ) {\displaystyle (x,y)} mediante la
ecuación de la curva, dándole valores a la magnitud x {\displaystyle x} . Por otro lado, Descartes sólo
considera valores positivos de las cantidades x {\displaystyle x} e y {\displaystyle y} , dado que en la época aun resultaban
"sospechosos" los números negativos. Como consecuencia, en sus
estudios existen ciertas anomalías y aparecen curvas sesgadas. Con el tiempo se
aceptaron las modificaciones que muestran el método tal y como lo conocemos hoy
en día.
Los nuevos métodos
Agotamiento del método sintético
La aparición de la Geometría Analítica trae consigo
una nueva forma de entender la Geometría. El nuevo método, algebraico,
sustituye al antiguo, el sintético, consiste en establecer, unos axiomas, unas
definiciones y deducir de ellos los teoremas. El método sintético está a estas
alturas casi agotado (aunque aun dará algunos resultados interesantes, como la característica de Euler, la naturaleza de estos resultados no es ya tanto
geométrica como topológica, y los resultados realmente importantes que se hagan
en adelante en el campo de la Geometría ya vendrán de la mano de métodos
algebraicos o diferenciales), da paso al método algebraico: estudio de los objetos
geométricos como representaciones en el espacio de ciertas ecuaciones
polinómicas, o dicho de otro modo, del conjunto de raíces de polinomios. El método sintético sólo volverá a
abordarse cuando aparezcan las geometrías no euclídeas, y definitivamente deja
de ser un instrumento de investigación geométrica a principios del siglo XX,
quedando relegado a un conjunto de instrumentos y herramientas para la resolución
de problemas, pero ya como una disciplina cerrada.
Los límites del método algebraico
El método algebraico se ve posibilitado por un
avance en Álgebra hecho durante el siglo XVI, la resolución de las ecuaciones
de grado 3º y 4º. Esto permite generalizar la Geometría, al estudiar curvas que
no son dadas por polinomios de segundo grado, y que no pueden construirse con regla y compás
-además de las cónicas, excluyendo a la circunferencia, claro-. Pero este
método, que terminará constituyendo una disciplina propia, la Geometría Algebraica, tardará aun mucho -siglo XX- en salir de unas
pocas nociones iniciales, prácticamente inalteradas desde Descartes, Fermat y Newton.
La razón será la imposibilidad de resolver por radicales la ecuación de quinto
grado, hecho no descubierto hasta el siglo XIX, y el desarrollo de la Teoría de Anillos y del Álgebra Conmutativa.
El Cálculo Infinitesimal
El método algebraico tiene otra generalización
natural, que es la de considerar una curva no solo como una ecuación
polinómica, sino como una ecuación f (
x , y ) = 0 {\displaystyle f(x,y)=0} en la que el polinomio es ahora
sustituido por una función cualquiera f
{\displaystyle f} . La generalización de todo esto desde el
plano (2 coordenadas) al estereoespacio (3 coordenadas) se hace de forma
natural añadiendo un tercer eje perpendicular (eje z) a los dos ya
considerados, y las funciones tomarán la forma f ( x , y , z ) {\displaystyle f(x,y,z)} .
Ya Isaac Barrow
descubre gracias a la Geometría Analítica la relación entre la tangente a una
curva y el área que encierra entre dos puntos y los ejes coordenados en su
famosa Regla de Barrow, antes incluso de que Newton y Leibnitz dieran
cada uno su exposición del Cálculo Infinitesimal. La relación entre el Análisis Matemático y la Geometría
es así estrechísima desde incluso los orígenes de aquél. Las ideas geométricas
no sólo fueron la base de los instrumentos iniciales del Cálculo Infinitesimal,
sino que fueron en gran medida su inspiración. Por eso resulta natural que en
un primer momento, Descartes, Newton o los Bernoulli
no distinguieran entre los conceptos de curva y de función de una variable (o
si se quiere, de curva y los ceros de una función de dos variables). Fue Euler el primero en empezar a intuir la diferencia, y el
primero también en ampliar este tipo de estudios a las superficies (como
función de dos variables o como el conjunto de los ceros de una función de tres
variables). El trabajo de Monge continúa por esta línea.
En adelante, y hasta la aparición de Gauss, la Geometría queda supeditada a sus aplicaciones
en Mecánica
y otras ramas de la Física por medio de la resolución de Ecuaciones
Diferenciales. Se estudia en especial la
interpretación geométrica de las ecuaciones diferenciales (tanto de la solución
en sí como problemas asociados a ellas, como puede ser el de las curvas
ortogonales). En esta época aparece el que será el caballo de batalla de la Geometría Diferencial: el Teorema
de la Función Implícita.
Fue Huygens
el primero en estudiar la curvatura
de una curva plana, aunque parece que fue Clairaut
el que usa con maestría y fija el concepto.
La Geometría en la Edad Contemporánea
Carl Friedrich Gauss
Gauss devuelve el carácter geométrico que impregna parte
del análisis matemático, fundamentalmente con dos contribuciones: el
nacimiento del análisis complejo y de la geometría diferencial.
Pero no son las únicas contribuciones de éste genio
al campo de la geometría. En su adolescencia se vio dividido entre dedicarse a
la filología o a la matemática.
A los 17 descubrió la manera de construir el polígono regular de 17 lados, y la condición necesaria y
suficiente para que un polígono regular pueda construirse. Esto determinó su
vocación.
En su primera demostración del teorema
fundamental del álgebra
(de las cinco que realizó a lo largo de su carrera) sentó las bases del
análisis de variable compleja, usando la interpretación geométrica de los
números complejos como vectores fijos del plano (no en este lenguaje, que será
introducido mucho más tarde). Por cierto, se atribuye a Gauss la paternidad de
esta idea. Primero Wessel y luego Argand se le anticiparon, pero nadie conocía los estudios
de ambos. Aunque no es propiamente obra suya, pues el análisis complejo está desarrollada fundamentalmente por Cauchy,
sí es el primero en abordarla seriamente, y sobre todo le da una interpretación
geométrica que marcará el desarrollo de esta rama.
Pero la principal contribución de Gauss a la
geometría es la creación de la geometría diferencial, retomando las ideas que sobre las relaciones
entre el análisis matemático y la geometría había hasta entonces y
desarrollándolas ampliamente.
Partiendo de la base de que la geometría estudia el
espacio, las curvas
y las superficies, establece la noción fundamental de curvatura
de una superficie. Gracias a ella, y a la definición de geodésica,
demuestra que si consideramos que una geodésica es una curva con menor
distancia entre dos puntos sobre una superficie (es decir, si tenemos dos
puntos sobre una superficie, el camino más corto entre esos dos puntos sin
salirnos de la superficie es un segmento de geodésica), concepto totalmente
análogo sobre la superficie al de recta en el plano, existen superficies en las
que los triángulos formados por las geodésicas miden más de la medida de dos
ángulos rectos, y otras en las que mide menos. Esto, esencialmente, es
contradecir el V postulado de Euclides.
Estas consideraciones llevaron a Gauss a considerar
la posibilidad de crear geometrías no euclídeas, pero aunque a esas alturas ya era el matemático
más prestigioso de Europa, consideró que la mentalidad de la época no estaba
preparada para un resultado de tal magnitud, y nunca publicó esos resultados.
Sólo vieron la luz cuando Bolyai
publicó su geometría no euclídea, y comprobó que la comunidad científica
general aceptaba el resultado.
Así que, por un lado, Gauss fue el primero en crear
una geometría no euclídea, y por otro fue el creador de la geometría
diferencial y precursor de la variable compleja.
Ahiigudemás, Gauss es el primero en considerar una
nueva propiedad en la geometría: la orientación.
El final de los grandes problemas de
la antigüedad
La controversia sobre el V postulado
Como ya se ha adelantado, Gauss es el primero en
construir una geometría (un modelo del espacio) en el que no se cumple el V
postulado de Euclides, pero no publica su descubrimiento. Son Bolyai y Lobatchevsky quienes, de manera independiente y simultáneamente
publican cada uno una geometría distinta en la que no se verifica tampoco el V
postulado.
¿Qué quiere decir esto? Tanto Bolyai como
Lobatchevsky parten de un objeto geométrico y establecen sobre él unos
postulados que son idénticos a los de Euclides en Los Elementos, excepto el
quinto. Pretenden originalmente razonar por reducción al absurdo: si el V
postulado depende de los otros cuatro, cuando lo sustituya por aquél que dice
exactamente lo contrario, he de llegar a alguna contradicción lógica. Lo
sorprendente es que no se llega a contradicción ninguna, lo cual quiere decir
dos cosas:
1º El V postulado es independiente de los otros
cuatro, es decir, no puede deducirse de los otros cuatro, no es un teorema, y
Euclides hizo bien en considerarlo como un postulado.
2º Existen modelos del espacio en los que, en
contra de toda intuición, por un punto que no esté en una cierta recta no pasa
una única recta paralela a la dada. Esto es tremendamente antiintuitivo, pues
no podemos concebir tal cosa, no podemos imaginar (ni mucho menos dibujar) una
situación así, sin reinterpretar los conceptos de recta, plano, etc. Pero desde
el punto de vista lógico es perfectamente válido.
Como es de imaginar, esto supuso una fuerte crisis
en la Matemática del siglo XIX, que vino a sumarse a otras controversias.
Es importante señalar que las geometrías de Bolyai
y de Lobatchevsky, no depende de si se construyen usando métodos analíticos o
sintéticos. Existen formas de construirlas tanto de manera sintética como
analítica. El modelo es el mismo se llegue como se llegue, lo que abunda en su
veracidad.
La trisección del ángulo y la
duplicación del cubo
Un hecho aparentemente lejano en Álgebra dará como
resultado la resolución de estos dos problemas. Galois
muere a los 21 años de edad dejando un "testamento" lleno de ideas
apresuradamente escritas. Entre ellas se encuentran las bases de la Teoría de Grupos y de la Teoría de Galois. Galois resolvió el problema de encontrar una
fórmula para solucionar las ecuaciones de 5º grado, pero este resultado no
llegó a ser publicado en (su corta) vida. Concluyó que una ecuación de grado 5
o mayor no puede ser resoluble por radicales (es decir, mediante una fórmula
con un número finito de operaciones algebraicas). Su manera de abordar el
problema abre una nueva vía dentro de la Matemática.
Pero la Teoría de Galois (una rama del Álgebra que
trata sobre cuándo es posible resolver una ecuación polinómica estudiando el
conjunto de números en los que se expresa esa ecuación) no da sólo esos frutos.
También demuestra que todo lo construible con regla y compás tiene una
traducción a polinomios muy concreta. Se demuestra que trisecar un ángulo o
duplicar un cubo necesita de polinomios que no tienen esa forma, y por lo
tanto, es imposible con la sola ayuda de la regla y el compás trisecar un
ángulo cualquiera o duplicar un cubo.
La cuadratura del círculo
En 1862, Lindemann demuestra que el número π {\displaystyle \pi } es trascendente,
es decir, no puede ser raíz de ningún polinomio con coeficientes enteros. Esto
implica que no es un número que pueda construirse con regla y compás, y demuestra que no es posible
construir con sólo estos instrumentos un cuadrado de área igual a la de un
círculo dado.
Geometría intrínseca
Resulta complicado establecer una fecha precisa en
la que los geómetras comenzaron a interesarse por cuestiones de geometría
intrínseca. La matemática griega planteó los problemas geométricos haciendo
referencia a las propiedades métricas de un conjunto de puntos definidos y
localizados en el plano y en el espacio. La perspectiva era, por
tanto, extrínseca.
Tradicionalmente, se le atribuye a Euler
el descubrimiento en 1752 de una propiedad de los poliedros
convexos.1
Llamando S, A y F al número de vértices, aristas y caras,
Euler demostró la relación de igualdad S-A+F=2, conocida hoy como característica de Euler. El resultado era sorprendente porque no hacía
intervenir ni la longitud ni el área.
En 1813 Simon
Antoine Jean L'Huillier
se dio cuenta de que la fórmula de Euler se modificaba para un poliedro no
convexo, con la forma, por ejemplo, de un sólido con agujeros (como el toro: S-A+F=2-2g, siendo g el número de
agujeros).2
Éste es el primer cálculo de un invariante
topológico que permitió clasificar las superficies del espacio. No obstante, la
perspectiva continuaba siendo extrínseca, pues los agujeros se ven desde el
exterior. ¿Cómo, por ejemplo, una hormiga que anduviese por una habitación sin
techo podría representarse el agujero?
Carl Friedrich Gauss, interesado por la geometría de las superficies,
estableció un resultado sin precedentes: el teorema egregium:
"la curvatura de Gauss de una superficie del espacio no depende del modo
en el que ésta se inserta en el espacio ambiente.3
"
La fórmula de Gauss-Bonnet, presentida por Gauss y demostrada por Pierre-Ossian
Bonnet en 1848, expresará la característica
de Euler en términos de curvatura, evidenciando la imbricación entre las
consideraciones geométricas y topológicas.
Nuevos espacios con extrañas
propiedades
La geometría no euclidiana nace de la imposibilidad de demostrar el quinto
postulado de Euclides. El primer intento de demostrarlo
por reducción al absurdo fue ensayado por Saccheri en 1733.4
Gauss fue el primero en comprender la posibilidad de que
existiesen geometrías alternativas a la euclídea.5
Estas geometrías serían desarrolladas por Lobatchevsky y Bolyai.
La cinta de Möbius, introducida casi simultáneamente en 1858 por dos matemáticos alemanes August Ferdinand Möbius y Johann Benedict Listing fue el primer ejemplo de superficie no orientable.
Riemann
Bernhard Riemann.
El 10 de junio de 1854, Bernhard Riemann
da una conferencia en la Universidad de Gotinga
para completar su habilitación (grado que le permitiría optar a una plaza de
catedrático). El tema de la conferencia fue la Geometría, a elección de Gauss,
su protector y antiguo profesor durante la licenciatura y el doctorado. La
conferencia, cuyo título fue Über die Hypothesen, Welche der Geometrie zu
Grunde liegen (Sobre las hipótesis que están en los fundamentos de la
geometría), pasa por ser una de las más celebradas de la historia de la
Matemática, y uno de los mayores logros científicos de la humanidad. De entre
los presentes se dice que sólo Gauss fue capaz de comprender su contenido, y
hay que decir que le entusiasmó.
Variedades riemannianas y el tensor
curvatura
En la primera parte de la conferencia, Riemann se
pregunta qué problema hay en aumentar el número de dimensiones
del espacio. Riemann, usando aun un lenguaje intuitivo y sin hacer
demostraciones, introduce primero el concepto de variedad diferenciable, generalización del concepto de superficie a cualquier número (entero positivo) arbitrario de dimensiones. De hecho, el nombre variedad
hace referencia a las varias coordenadas que variarían para ir obteniendo los
puntos del objeto. Las superficies serían las variedades de dimensión 2,
mientras que las curvas serían las variedades de dimensión 1, y aun los puntos
las de dimensión 0. De todas formas, esta aproximación al concepto es demasiado
imprecisa, pues el punto clave de la definición formal de una variedad
diferenciable (definición no expuesta correctamente hasta 1913 por Hermann Weyl)
es que esto es cierto localmente, es decir, cada punto de la variedad
tiene algún entorno homeomorfo
a un abierto del espacio euclídeo R n
{\displaystyle \mathbb {R} ^{n}} , de manera que cuando
el inverso de uno de estos homeomorfismos se compone con otro de estos
homeomorfismo se obtiene una función diferenciable de un abierto de R n
{\displaystyle \mathbb {R} ^{n}} en otro abierto de R n {\displaystyle \mathbb {R} ^{n}} . Pero como decimos hicieron falta casi 60 años para que la
definición terminara de cuajar.
No era la primera vez que se especulaba con la
posibilidad de la existencia de espacios de dimensión superior a 3. De hecho
este tema ha sido tratado en la Historia en varias ocasiones, pero siempre
desde un punto de vista de la realidad sensible (para negar su existencia) o
metafísico. Es Cayley quien en 1843 trata explícitamente el tema por
primera vez, y volverá a él nuevamente en repetidas ocasiones. Le seguirán Sylvester,
Clifford, Grassmann
y Schläfli entre otros, aunque hay que decir que la visión de
todos ellos es mucho más algebraica que geométrica.
Es probable que el estudio de las superficies de Riemann, objetos a cuyo estudio había dedicado su tesis
doctoral, indujeran a Riemann a pensar en este concepto de variedad de
dimensión arbitraria.
Si tomamos unos ejes coordenados y dibujamos todos
los puntos ( x , f ( x ) )
{\displaystyle (x,f(x))} , donde x {\displaystyle x} varía en un intervalo y f
{\displaystyle f} es una función real, derivable y definida
sobre ese mismo intervalo, obtendremos la curva (dimensión 1) dada por la
gráfica de una función.
Si en lugar de ser una función de una variable
tenemos una función de dos variables f
( x , y ) {\displaystyle f(x,y)} , al dibujar todos los puntos ( x , y , f ( x , y ) ) {\displaystyle
(x,y,f(x,y))} , donde ( x , y ) {\displaystyle (x,y)} son de una región del plano donde
esté definida f {\displaystyle f} ,
obtenemos una superficie (dimensión 2). Riemann estudia funciones complejas de
variable compleja, es decir, funciones cuya gráfica tendría por puntos cosas de
la forma ( x , y , u ( x , y ) , v ( x
, y ) ) {\displaystyle (x,y,u(x,y),v(x,y))} ,
siendo tanto u ( x , y ) {\displaystyle
u(x,y)} como v
( x , y ) {\displaystyle v(x,y)} funciones reales (es decir, cada
uno representa un número real). Las gráficas de este tipo de funciones tendrían
dimensión 2, es decir, serían superficies, pero estarían en un espacio de 4
dimensiones.
Una variedad riemanniana no es sólo un objeto geométrico n-dimensional. Es
una variedad diferencial a la que además hay que dotar de una métrica. Una métrica es un campo de tensores
diferenciable de grado 2. Veamos: en cada punto de una variedad diferencial
se puede calcular el espacio tangente
a la variedad en ese punto, al igual que en una superficie (suave), en cada
punto podemos calcular el plano tangente
en ese punto a la superficie, y en una curva suave
podemos calcular en cada punto la recta tangente
a la curva en dicho punto.
Ese espacio tangente tendrá la misma dimensión que
la variedad (en el caso de curvas, el espacio tangente -la recta tangente-
tiene dimensión 1, en el de superficies tiene dimensión 2). Una métrica (o estructura
riemanniana) sobre una variedad es una aplicación que a cada punto de la variedad le asigna un producto escalar
en el espacio tangente a la variedad en ese punto, y esa aplicación es diferenciable. Un producto escalar es, para entendernos, una
regla que nos permite calcular longitudes de segmentos y ángulos entre rectas.
A través de una métrica, se pueden definir sobre una variedad conceptos como longitud de una curva o el ángulo
entre dos curvas, generalizar a variedades el
concepto de geodésica, ya utilizado por Gauss para superficies, que
viene a ser (ojo, esto es una explicación de cómo es una geodésica, no es una
definición) una curva dibujada sobre una superficie (o en nuestro caso sobre
una variedad) de tal forma que entre dos de sus puntos minimice la distancia
medida sobre la superficie (variedad). Por ejemplo, si tenemos un globo y
marcamos dos puntos sobre él, la distancia más corta se calculará, como
sabemos, por la medida del segmento de recta que atraviesa el globo por ambos
puntos. Sin embargo, si lo que pretendemos es buscar el camino más corto para
llegar de un punto a otro sin salirnos de la superficie del globo, tendremos
que dibujar sobre él una curva que una los puntos y se combe por la propia
"curvatura" del globo. Esa curva sería un segmento de geodésica en la
superficie del globo.
El punto culminante de la primera parte de la
conferencia llegó cuando Riemann, utilizando las geodésicas, define el
[[curvatura seccional|tensor curvatura seccional], que es la generalización a
variedades del concepto de curvatura estudiado por Gauss. Este instrumento
permite "medir la curvatura" de una variedad.
El modelo del Universo
En la segunda parte de la conferencia, Riemann se
pregunta por el modelo que debe de seguir el espacio físico, el espacio en el
que nos movemos, cuál es su dimensión, cuál es su geometría.
Las ideas de Riemann, decididamente muy avanzadas
para su época, cuajaron definitivamente cuando Einstein
y Poincaré, al mismo tiempo pero de manera independiente, las
aplicaron al espacio físico para crear la Teoría
de la Relatividad.
El nuevo modo de Riemann de estudiar la Geometría
considera que cualquier modelo de espacio (ya sea el plano, el espacio
tridimensional, o cualquiera otro) puede ser estudiado como una variedad
diferenciable, y que al introducir en ella una métrica se está determinando la
geometría que gobierna ese objeto. Por ejemplo, el plano no es, por sí solo,
euclidiano ni no euclidiano, sino que introduciendo la métrica euclídea es cuando en el plano verifica el V postulado de
Euclides. Si en lugar de considerar esa métrica se introduce en el plano otra
métrica, como la de Lobatchevsky, deja de verificarse el mismo postulado. La
propiedad de las geodésicas de minimizar la longitud entre dos de sus puntos
sin salirse de la variedad recuerda mucho a la definición de las rectas como
aquellas líneas que determinan la menor distancia entre dos puntos. Se
considera que las geodésicas son a las variedades riemannianas lo que las rectas
al espacio euclidiano, es decir, las geodésicas son como las rectas de
las variedades.
Esta nueva visión permite estudiar todas las nuevas
geometrías no euclídeas, así como la geometría euclidiana bajo la misma óptica
de la nueva Geometría Riemanniana.
Cuando las ideas de Riemann consiguen extenderse,
la Geometría pasa ya definitivamente a ser el estudio de las variedades,
dejando de ser definitivamente el estudio de triángulos, circunferencias,
polígonos, etc.
Los puntos básicos de la conferencia de Riemann
son, por un lado, la posibilidad de aumentar indefinidamente el número de
dimensiones del espacio (el Álgebra y el Análisis están ya creando la
maquinaria necesaria para poder operar en dimensión finita arbitraria, con lo
que definitivamente se podrá estudiar Geometría más allá de su visualización
gráfica), es decir, de estudiar espacios de 3, 4, 5...dimensiones, y por otro
lado dotar a los geómetras de un instrumento, el tensor curvatura, que les
permite estudiar las propiedades intrínsecas de esos nuevos objetos, esos
nuevos espacios, las variedades.
Klein
Felix Klein.
Felix Klein
es la otra gran pieza clave de la Geometría en el siglo XIX. En 1871 descubrió
que la geometría euclidiana y las no euclidianas pueden considerarse como casos
particulares de la geometría de una superficie proyectiva con una sección
cónica adjunta. Esto implicaba dos cosas: la primera es que la geometría
euclidiana y las no euclidianas podían considerarse como casos particulares de
la geometría proyectiva (o mejor dicho, de la geometría de una superficie en un
espacio proyectivo). La segunda, que la geometría euclidiana es consistente (es
decir, no puede llevar a contradicciones) si y sólo si lo son las geometrías no
euclidianas.
Con esto se da fin a la controversia de si las
geometrías no euclidianas tienen sentido o no, aunque el asunto coleará aun
unos años ante el escepticismo de quienes considerarán erróneo el argumento de
Klein.
Pero la aportación más importante de Klein a la
Geometría es su famoso Programa de Erlangen, donde da una nueva definición de Geometría.
El Programa de Erlangen
Con motivo de su ingreso como profesor en la
Facultad de Filosofía y al Senado de la Universidad de Erlangen, Klein escribió
una memoria en 1872 (que por cierto no llegó a leer en público) que puede
considerarse, junto a la Conferencia de Riemann y a los Elementos de Euclides,
como los puntos esenciales del estudio de la Geometría.
La idea de la memoria, conocida como el Programa de Erlangen, es bastante sencilla. Se trata de dar una
definición formal de lo que es una geometría, más allá de la idea más o menos
intuitiva que tenemos de ella.
Ante la aparición de las nuevas geometrías no
euclidianas, parece lógico preguntarse qué es la Geometría, máxime cuando la
propia idea de la geometría euclidiana se había visto modificada desde la
irrupción de los métodos algebraicos y analíticos. Empieza a no estar tan claro
que la Geometría sea el estudio de puntos, líneas (rectas o curvas) y
superficies, puesto que el propio Análisis Matemático (sobre todo en el estudio
de Ecuaciones Diferenciales) parece que también estudia tales objetos. Por otra
parte, los métodos analíticos y algebraicos también son aplicables a las
geometrías no euclidianas. Hay, digamos, dos niveles de distinciones: por un
lado, la de las geometrías no euclidianas y la geometría euclidiana, por otro
lado, la distinción entre el método sintético, el algebraico y el analítico.
¿Qué es entonces la Geometría?
Klein
da respuesta a esta pregunta introduciendo en la Geometría un nuevo concepto de
carácter algebraico: el concepto de grupo. Un grupo es un conjunto G {\displaystyle G} en el que hay
definida una operación, es decir, una aplicación G × G ⟶ G {\displaystyle G\times G\longrightarrow G} que a cada
par de elementos del conjunto le asigna otro elemento del conjunto (que será el
resultado de operar dichos dos elementos). Mientras que la mayoría de la gente
está familiarizada con las operaciones numéricas, les resulta difícil imaginar
que puedan operarse puntos, rectas, etc. Puede hacerse, y no hay más que pensar
en, por ejemplo, la operación "tomar el punto medio", que a cada par
de puntos le asigna el punto medio del segmento que une los dos primeros
puntos.
Para que un conjunto en el que haya una operación
sea un grupo deben de cumplirse ciertas condiciones, que son:
- La operación debe ser asociativa: esto quiere decir que si tomamos cualesquiera tres elementos a , b , c {\displaystyle a,b,c} del conjunto, el resultado de operar los dos primeros ( a {\displaystyle a} y b {\displaystyle b} ) y operar el resultado de ello con el tercero ( c {\displaystyle c} ) debe de ser lo mismo que si primero operamos el segundo y el tercero ( b {\displaystyle b} y c {\displaystyle c} ) y el resultado lo operamos con el primero ( a {\displaystyle a} ). Es decir, si la operación la denotamos por ⋆ {\displaystyle \star } ha de ocurrir que a ⋆ ( b ⋆ c ) {\displaystyle a\star (b\star c)} debe de ser lo mismo que ( a ⋆ b ) ⋆ c {\displaystyle (a\star b)\star c} .
- Debe existir un elemento neutro: esto quiere decir que ha de haber un elemento e {\displaystyle e} del conjunto de manera que si tomo cualquier otro elemento a {\displaystyle a} del conjunto y lo opero con él, entonces el resultado vuelve a ser el elemento a {\displaystyle a} , es decir, es como si al elemento a {\displaystyle a} no lo hubiera operado. Así, con nuestra notación, e ⋆ a = a {\displaystyle e\star a=a} y a ⋆ e = a {\displaystyle a\star e=a} .
- Por último, cada elemento debe tener un elemento simétrico: esto quiere decir que si yo tomo un elemento cualquiera a {\displaystyle a} del conjunto, entonces puedo encontrar otro elemento a ^ {\displaystyle {\hat {a}}} del conjunto de tal manera que al operar ambos, el resultado que obtengo es el elemento neutro: a ⋆ a ^ = a ^ ⋆ a = e {\displaystyle a\star {\hat {a}}={\hat {a}}\star a=e} .
El concepto de grupo no es invención de Klein, pero
es él quien descubre un hecho fundamental que lo relaciona con las distintas
geometrías: cada geometría es el estudio de ciertas propiedades que no cambian
cuando se le aplican un tipo de transformaciones. Esas propiedades, por no
cambiar, las denomina invariantes, y las transformaciones que a un invariante no le
hacen cambiar han de tener estructura de grupo bajo la operación de composición
(componer dos transformaciones es hacer una de ellas y aplicarle la otra
transformación al resultado de la primera). Resumiendo, Klein define
soterradamente una geometría como dar el subgrupo de las biyecciones de un
conjunto en sí mismo que uno admitirá como grupo principal. Los conceptos
o definiciones serán los invariantes por ese grupo principal, y los teoremas
serán las relaciones entre los conceptos.
Así Klein descubre que, por ejemplo, la geometría
euclidiana es el estudio de los invariantes mediante el grupo de los
movimientos rígidos (como las simetrías, giros y traslaciones), que la
geometría afín es el estudio de los invariantes mediante el grupo de las
translaciones, que la geometría proyectiva es el estudio de los invariantes
mediante el grupo de las proyectividades, e incluso que la Topología es el
estudio de los invariantes mediante el grupo de las funciones continuas y de
inversa continua, entre otras.
De hecho, Klein afirma que la comprensión de
"tener una geometría, entonces hay un grupo principal" es más
bien al revés. Uno a priori dice qué tipo de transformaciones admitirá (es
decir, da el grupo) y todo lo demás se puede reconstruir a partir de él. Se
demuestra incluso, que si uno da un subgrupo de las biyecciones de un conjunto
en sí mismo isomorfo a algún grupo clásico (simetrías, translaciones,
proyectividades) entonces todos los teoremas de esa geometría son válidos en
este.
El descubrimiento de Klein es fundamental, ya que
por un lado nos permite clasificar las geometrías, comprendiendo cuál es una
"subgeometría" de cual, por otro lado nos permite comprender qué es
el estudio general de la Geometría (como disciplina matemática) y por último,
pero no menos importante, es la confirmación de que los métodos sintético y
algebraico no dan geometrías distintas, sino que realmente estudian la misma
geometría en cada caso. Se pone fin así a la distinción entre el método
sintético y el algebraico-analítico. En su época supuso la consagración de la Geometría proyectiva como la Reina de las Geometrías
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